Novedades para volver con ganas

“Hoy vamos al pueblo”

Esa frase era la puerta de salida de la aldea en la que me pasaba los veranos, una puerta que se abría muy de vez en cuando para devolvernos a conceptos como el de súpermercado o cabina de teléfonos.

Cuando se anunciaba una de esas salidas, empezábamos a planificar todo lo que podríamos hacer en ese espacio de posibilidades infinitas, de contacto con la civilización, de regreso al futuro.

“Yo aprovecharé para llamar”, anunciabas. Ese ritual implicaba no sólo hacer acopio de monedas y encontrar la cabina, sino elegir a quién llamar.

-¡Hola!, decías ya teléfono en mano, con tu voz adolescente, ¿está M?

Y a mil kilómetros de allí podía ser que tu amiga estuviera o que hubiera salido y se encontrara en la plaza de ese otro pueblo que conocías por aquella foto que te envió una vez por carta.

Si ella estaba en casa y podía ponerse al teléfono, hacías un repaso a todo lo que te había pasado, o no te había pasado, en ese lugar donde, la verdad, pasaban pocas cosas. Ella hacía lo propio, te devolvía imágenes de su realidad estival y vuestros mundos volvían a unirse por momentos.

Estos días he regresado a la aldea y algo me ha devuelto ese recuerdo, como el mar devuelve a veces objetos flotantes a la orilla, o simplemente los deja al descubierto cuando baja la marea.

La escritura tiene a veces el mismo efecto, empiezas y no sabes qué va a salir, qué hay debajo. En todo caso es fascinante descubrirlo. Casi tanto como establecer una conexión telefónica a 1.000 kilómetros de distancia y que tu amiga estuviera al otro lado.

Novedades

Las propuestas que vienen para volver con ganas

1. La libreta de escribir, un club de escritura

Como surgen las mejores cosas, este mes surgió algo que me rondaba hace mucho tiempo. No sabía cómo llamarle, pero es un club de escritura, así que por ahora lo llamaremos así, con un

apellido: La libreta de escribir (en otro email te cuento porqué).

Si hace tiempo que te apetece escribir, pero te cuesta ponerte por tu cuenta y te gustaría compartir un espacio para hacerlo, hablando de creatividad, compartiendo bloqueos, objetivos y avances y escribiendo como mínimo un texto en el tiempo que dura la sesión, escríbeme y te cuento.

Además, las sesiones de escritura se combinan con el acompañamiento del coaching para ayudarte a avanzar en tus objetivos literarios.

No es un espacio para aprender a escribir, sino un espacio para escribir, que es el primer paso para saber hacerlo cada vez mejor y, sobre todo, para disfrutar de ello.

Hoy tenemos la última sesión de este mes, pero en septiembre volvemos online, así que estás a tiempo de unirte.

Contacta aquí para saber cómo unirte

2. Propuesta presencial

Si te apetece algo presencial, también en septiembre / octubre, se abre grupo para la propuesta “Escritura y presencia”. Eso te lo cuento en otro rato, pero pregunta lo que quieras y te lo avanzo.

 

3. Coaching, date el espacio

¿La escritura es sólo para los letraheridos? Definitivamente no. Algo que me fascina es justamente contribuir a que personas que no están familiarizadas con ella, la descubran. En los procesos de coaching es muy poderosa entre sesión y sesión para ir más allá, más profundo, aunque nunca es algo obligatorio, cuando lo pruebas, quieres más.

Si hay algo que quieras conseguir y se está resistiendo, esa piedra con la que tropiezas de forma recurrente o una necesidad de parar a escucharte para ver más claro qué quieres, también en septiembre vuelven las sesiones de coaching. Pero si ya tienes claro que quieres iniciar un proceso, contacta conmigo ahora y lo acordamos con tiempo y con descuento.

 

¿Qué te llevarás?