Con la A… Autoexigencia y antídotos – Apúntate a las nuevas propuestas

Durante las vacaciones hice una lista de palabras por orden alfabético de temas sobre los que se podría escribir con el objetivo de hacernos la vida más fácil y placentera, a partir de conocernos mejor e ir tomando consciencia de aspectos que nos condicionan en mayor o menor medida, ya sea porque tienen mucho que ver con nosotras o porque tienen mucho que ver con la cultura en la que vivimos. 

 

La primera palabra que surgió, con la A, y que surge en muchos procesos de coaching, es autoexigencia. Así que empiezo con ella esta serie, que es un diccionario de básicos, un fondo de armario al que echar mano en caso de no saber qué ponerte cualquier día para sentirte mejor. 

 

No voy a usar el recurso de acudir a la RAE, al menos no en el primer texto, sino a la metáfora, para definir la autoexigencia como un látigo. Un poco extremo, te dirás, puede ser. Llamémosle entonces espada de Damocles, una especie de amenaza constante si no llegas al estándar que tú misma/o has declarado como el mínimo aceptable

 

Y ahí suele estar la trampa, en el mínimo aceptable, por un lado, y en que, el no llegar implique la amenaza de un látigo o una espada. Hay otra manera de llevarse a alcanzar los objetivos, de ser buena persona, buena amiga, buena madre/padre y de definir en qué consiste esto. 

 

Hay otra manera, suave, serena, comprensiva, amorosa, de llevarnos hasta ahí y hay otra manera de fijar estándares que no vayan siempre a más, que no impliquen elegir entre ser un semidios o estar condenado a sentir de forma crónica el “no llego”.  

 

En coaching, a menudo se habla de excelencia en contraposición a la exigencia. Querer hacer las cosas bien, con excelencia (sin compararte ni competir con nadie, sino en el sentido de hacerlas lo mejor que puedas), no implica que no puedas equivocarte y aprender. Es más, a menudo pasa por ahí.

 

No implica que a veces sientas que no llegaste, pero sí implica que cuando no llegas no hay látigo, sino aprendizaje y también reconocimiento de lo que sí lograste o intentaste, no sólo de lo que no. 

 

Por otro lado, la excelencia no implica perfección. A menudo la autoexigencia lleva a buscarla y eso nos sitúa en un callejón sin salida, ¿cómo salir de ahí si no puedo salir hasta que alcance algo que es inalcanzable? También conlleva mucha culpa, en lugar de simplemente responsabilidad. Sí, vale, me he equivocado, entra dentro de lo admisible, ¿qué puedo hacer a continuación?

 

El permiso para equivocarse, para no estar siempre acertada, para no ser siempre productiva, para hacerlo mal y luego aprender de ello, nos viene de serie, desde que nacemos. ¿De qué otro modo, si no, podríamos avanzar?

 

Tomémoslo, hagamos uso de él, saltemos a la comba con el látigo y hagamos una banderilla de olivas y pepinillos con la espada. Esta es una imagen de choque para cuando salte la alarma de la autoexigencia, imaginarte una banderilla de encurtidos o a ti saltando a la comba, porque implican conceptos incompatibles con ella: alegría, juego, permiso,…

 


Antídotos

Siguiendo con la A, en la otra cara de la moneda, situaría a la autocompasión, una forma amable y amorosa de tratarse que ha demostrado sus beneficios tanto en su aplicación a través del mindfulness como en terapia. Desearse todo lo mejor, tratarse como se trata a los seres amados, acompañarse, incluso abrazarse, es curativo y abre la puerta a otra forma de habitar la vida, de hacer el camino.

 

Está en nuestras manos diseñar cómo querernos, a partir de detectar qué necesitamos, de qué manera escucharnos, cómo detectar el sonido del látigo y neutralizarlo.

 

Si quieres darte un espacio para escuchar qué necesitas y cómo dártelo, que es una bonita forma de amarse, o acompañamiento para cambiar creencias que alimentan la autoexigencia, un espacio para conocerte mejor y tomar consciencia de cuál es el diálogo interior y cómo hacer que te cuide, te puedo acompañar. A través del coaching, la escritura y el mindfulness, en programas individuales -para trabajar exactamente lo que necesitas- o grupales -para compartir el camino-.

 

¿A qué puedes acceder en este momento?

1. Sesiones de coaching individuales, online o presenciales (si así lo acordamos y estás en Barcelona)

Se trata de que puedas acompañarte en este momento de tu vida para trabajar en lo que quieres cambiar, avanzar o vivir diferente.

Puede ser que quieras escucharte para hacer un cambio profesional, escucharte para ver más claro qué quieres y qué necesitas en este momento, para poder dártelo. Puede ser que quieras mejorar algún aspecto de tu vida con el que no acabas de sentirte satisfecha, recuperar un espacio para ti que sientes que has perdido, o empezar a hacer por fin eso que hace tanto tiempo que tienes en mente, pero no acabas de arrancar (desde escribir hasta lanzarte a hacer algo).

Antes de iniciar cualquier proceso de coaching, hacemos una sesión de exploración gratuita para que me expliques qué quieres trabajar y que yo te pueda explicar cómo te puedo acompañar. El objetivo es conocernos y asegurarnos de que esto sea lo que necesitas.

Quiero acceder a una sesión de exploración gratuita

2. El Club de escritura: La libreta de escribir

Para acompañarte a avanzar con el proyecto creativo que tengas en mente o simplemente para que te des un espacio cada 15 días para escribir, conectar con la creatividad y compartir.

 

Además de las sesiones grupales online, donde se escribe y se habla del proceso de escritura, tienes la opción de contar con sesiones individuales de coaching para desbloquear lo que no acaba de salir (una está incluida al unirte).

 

Porque de lo que se trata es justamente de que salga, de que escribas lo que quieras escribir y puedas superar los bloqueos que hayas podido encontrar hasta ahora o los nuevos que surjan, que puedas darle un lugar en tu vida a la escritura y la creatividad, si es algo que te enciende.

¿Dónde y cuándo?

 

  • Las sesiones del club son online los martes de 18.30h. a 20.00h., siempre petit comité, y las disfrutamos mucho.
  • Puedes asistir a 6 sesiones a partir de 120€ y, si quieres continuar, puedes renovar tu participación con nuevos packs de 6 sesiones.

Quiero escribir 🙂 Contacta aquí para saber cómo unirte


En noviembre: se abrirá un nuevo espacio de
Escritura para escucharte.

 

¿Qué es esto?

Esta propuesta es un camino de crecimiento, de autoconocimiento, de darte espacio para escucharte, escuchar qué necesitas, qué te está faltando en el día a día, de qué forma puedes tomar acción para sentirte mejor, tener mejores relaciones con tu entorno y contigo misma, cuidándote, revisando tu autoestima, cómo te valoras, cambiando cómo te hablas incluso sin darte cuenta y diseñando una vida apetecible, acorde a quién eres y quieres ser, a lo que para ti es importante porque te enciende.

 

Si sientes que te apetece, ve haciéndole un hueco.

¿Cómo funciona?

 

  • Son 7 sesiones grupales de 1h.30′ en las que te comparto una propuesta de escritura relacionada con el tema que vamos a trabajar en la sesión, relacionado con el autoconocimiento y la autoescucha.
  • A partir de lo que sale en la escritura, comentamos, compartimos y hacemos coaching grupal.
  • Entre sesión y sesión cuentas con materiales de coaching para que puedas seguir profundizando.
  • El programa incluye una sesión de coaching individual, para que puedas probarlo y sacarle más partido aún al proceso.
  • El horario lo determinaremos buscando la mejor hora para la mayoría de las personas interesadas, así tienes más posibilidades de no quedarte fuera por trabajo o conciliación.
  • El precio es 190€. Si eres suscriptora de la newsletter, tienes un descuento de 30€ si reservas tu plaza entre septiembre y octubre.

Quiero reservar mi plaza 🙂